LA SUPERVIVENCIA DE LAS LUCIÉRNAGAS
Inspirado en el libro “La
supervivencia de las luciérnagas” de Georges Didi – Huberman que analiza las
teorias de Paolo Passolini sobre la muerte de las luciérnagas.
Presentación y concepto de la
propuesta
¿Han desaparecido realmente las
luciérnagas?
Paolo Passolini: “(…) He visto con
mis sentidos al comportamiento impuesto por el poder de consumo remodelar y
deformar la conciencia del pueblo hasta una degradación irreversible, algo que
no había sucedido durante el fascismo fascista, periodo en el curso del cual el
comportamiento estaba totalmente disociado de la conciencia. El fascismo
proponía un modelo, reaccionario y monumental, pero que seguía siendo letra
muerta para una gran parte de las culturas, de los pueblos y de las gentes. En
nuestros días, por el contrario, la adhesión a los modelos impuestos por el centro
es total o incondicional. Se reniega de los verdaderos valores culturales. La
abjuración se ha cumplido. Entonces, sin duda, sí: este mundo es fascista, y lo
es más que el precedente, porque es un reclutamiento total, hasta la
profundidad del alma; lo es más que cualquier otro, porque no deja ya ninguna
exterioridad posible a su reino despótico sin límites, sin marcas y sin
control. Hoy, esta característica que ha llegado a ser exorbitante en los
poderes en la epoca del totalitarismo mercantil, está hasta tal punto asimilada
por todos que competimos sin piedad, sacrificando la amistad, el amor y la
humanidad. Tanto es así, que la producción artística, lenguaje del alma, es
ante todo una competición sin piedad para ganar la posibilidad de ser recuperado.
Las luciérnagas han desaparecido, y eso quiere decir que, las criaturas humanas
de nuestras sociedades contemporáneas han sido vencidas aniquiladas, pinchadas
con alfileres o desecadas bajo la luz artificial de los reflectores, bajo el
ojo panóptico de las cámaras de vigilancia, bajo la agitación de las pantallas
de televisión. No existen más seres humanos, no existe ya comunidad viva. No
hay más que signos de blandir, pero no señales de intercambiar. Ya no hay nada
que desear. Como tampo hay ya nada que ver ni que esperar. La cultura, donde
anteriormente se reconocía una práctica popular o vanguardista de resistencia,
donde sobrevivian esas luciérnagas que emitían luz en la oscuridad, se ha
convertido en un instrumento de la barbarie totalitaria, confinada como está en
el reino mercantil, prostitucional, de la tolerancia generalizada, es decir,
han sido matadas por las luces de los reflectores que brillan sin descanso. Por
lo tanto, la cultura ya no es más lo que nos defiende de la barbarie y debe ser
defendida contra ella, es ese medio mismo en el que prosperan las formas
inteligentes de la nueva barbarie (…)”
Didi – Huberman: “(…) Porque
pensar que son las luciérnagas las que han sido destruidas, y no más bien algo
central en el deseo de ver. Quizás sería más correcto decir que las
luciérnagas, pura y simplemente se van. Que desaprecen en la sola medida en que
el espectador renuncia a seguirlas y se enceguece en la desepción. Desaparecen
de su vista porque se queda en su lugar tan cómodo, que no es ya el lugar
adecuado para percibirlas. Hay razones para el pesimismo, pero por eso es tanto
más necesario abrir los ojos en medio de la noche, desplazarse sin descanso,
ponerse a buscar luciérnagas. He sabido que siguen viviendo por el mundo dos
mil especies conocidas de estos pequeños animales. Ciertamente, como señalaba
Passolini, la polución de las aguas en el campo las hace desaparecer, y también
la polución del aire en la ciudad. Se sabe, igualmente, que la iluminación
artificial –farolas, reflectores- perturba considereblamente la vida de las
luciérnagas. Hay que saber que, pese a todo eso, las luciérnagas han formado en
otras partes sus bellas comunidades luminosas (…)”.
Y, entonces, cabe volverse a
preguntar, ¿Han desaparecido verdaderamente las luciérnagas? ¿Han desaparecido
todas? ¿Emiten aún, pero dónde, sus maravillosas señales intermitentes?
¿Todavía, en alguna parte se buscan entre sí, se hablan, se aman, pese a todo,
pese al todo de la máquina, pese a la noche oscura, pese a los reflectores
feroces?
En esta curaduría los artistas
invitados responden estas preguntas desde el arte.
Artistas: Camila Rodríguez Triana,
Lisseth Balcazar, Eduardo Motato, Paola Tafur, Diego Mendoza, Leonardo Amador.
Curaduría: Camila Rodríguez
Triana.
Descripción del proyecto
Seis artistas colombianos se
reunen y crean un diálogo a partir de sus obras sobre los pensamientos de Paolo
Passolini y la respuesta que le da George Didi-Huberman en su libro “La
supervivencia de las luciérnagas”. Cada artista desde su sencibilidad y su arte
responde a la pregunta: ¿Todavía viven las luciérnagas o ya han muerto?
Abordando el significado de la palabra luciérnagas desde la metáfora
propuesta por Paolo Passolini, descrita en el libro de Didi-Huberman.
De esta manera, estos cinco artistas
crean una obra colectiva (una exposición colectiva) entorno a la muerte y la
supervivencia de las luciérnagas, donde obras en video, esculturas,
intalaciones y pinturas nos dan una mirada sobre la muerte y la supervivencia
de las luciérnagas.
Año de realización: 2015
Heka Films